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Races & Betting

 

Menorca es una isla que tiene una estrecha vinculación con el caballo, teniendo incluso su propia raza menorquina.  El Hipódromo de Torre del Ram, también conocido como Hipódromo de Ciutadella, es un hipódromo mítico con mucha historia detrás.  Se trata del único hipódromo de las Islas Baleares de propiedad privada. 

En este hipódromo, el Hipódromo Torre del Ram de Ciudadela, se disputó la primera carrera de trotones de la isla el 2 de julio de 1971.

Es más grande que el de Mahón y se encuentra en Cala en Blanes. 

Lo más peculiar de las carreras es su formato: EL TROTE.  En esta modalidad, los jinetes van sentados en unos carros que nos pueden recordar a los típicos de las películas de romanos.

 

@lemonphotographer

 

El sistema de “control” de salida se llama Autostart, un Automóvil que se sitúa delante de los caballos y despliega un valla que marca la salida.

Menorca, gracias a su estratégica ubicación en el Mediterráneo y a su peculiar orografía costera, con ejemplos como Mahón, el segundo puerto natural más largo de Europa, ha tenido un peso geopolítico muy importante a lo largo de la historia.

Prueba de ello es que la isla estuvo ocupada por los británicos y los franceses en diferentes etapas y, aún hoy, son muchas las huellas impasibles al tiempo que así lo atestiguan.

Rara vez un animal se identifica tanto con una tierra como el caballo menorquín con Menorca, aunque este sea un aspecto no tan conocido para el gran público. 

El CABALLO MENORQUÍN no se entiende sin comprender su rol dentro de las diferentes fiestas y celebraciones que tienen lugar por todos los pueblos de la isla, una circunstancia que ha llegado a nuestros días, empezando por las afamadas fiestas de SANT JOAN EN CIUTADELLA.

En un contexto histórico en donde los animales eran valorados y seleccionados en función de su capacidad para el trabajo agrícola o bien por ser fuente de recursos alimentarios, su papel protagonista en las fiestas populares explica en buena medida que un caballo tan elegante y ágil, más que fuerte, haya perdurado en el tiempo.

Hay otras justificaciones históricas que no se pueden obviar. Su agilidad, manejabilidad y velocidad le otorgó mucha importancia en una vertiente militar, ya que permitía una gran movilidad por la isla y rapidez para atajar posibles ataques.

A partir de 1301, Jaume II de Mallorca organizó la defensa de Menorca en torno al caballo menorquín, debido también a que era muy pragmático.

Hasta mediados del siglo XIX, la red de caminos de Menorca no permitía el paso de carruajes, así que no sólo la defensa militar dependía de ellos, sino también la práctica totalidad del transporte de mercancías y personas.

En este contexto, hay que destacar el denominado CAMÍ DE CAVALLS, un recorrido de 185 kilómetros que da la vuelta a la isla, que originariamente tenía un uso militar y por el que transitaban los caballeros a lomos de los caballos menorquines.

Hoy en día, el Camí de Cavalls está recuperado y mantiene prácticamente su trazado original. Constituye el GR 233, un sendero de Gran Recorrido que se puede disfrutar por etapas, no sólo en caballo sino también practicando trekking, BTT o senderismo. Una oportunidad única de conocer a fondo la costa menorquina y algunos de sus rincones con mayor atractivo medioambiental y cultural, a través de un recorrido con gran peso histórico para Menorca.

 

LA CULTURA DEL CABALLO: 

La importancia del caballo menorquín a lo largo de los siglos ha favorecido una incipiente cultura en torno a esta raza autóctona.

La DOMA MENORQUINA, el estilo en el que se monta el caballo en las fiestas, se caracteriza por sujetar las riendas (ya sean dos o cuatro) sólo con la mano izquierda, alternando el trote con los BOTS o levantadas.

Debido a que antiguamente el caballo no se entrenaba, sino que iba directamente del campo a la fiesta, su comportamiento a veces llegaba a ser muy salvaje, levantándose frente a la multitud y gentío de personas en actitud defensiva.  Cuánto más se levantaba un caballo, más gustaba al público.  Con el paso del tiempo se ha llegado a entrenar a los caballos para que hagan los BOTS y además hagan caso a los jinetes de forma controlada.

En la actualidad, son muchos los clubes de hípica en Menorca especializados en doma menorquina.

El caballo menorquín tiene su origen en los caballos meridionales de la Península Ibérica. Es un pariente cercano del caballo mallorquín y del caballo catalán, este último ya extinguido.

Es una raza que siempre ha sido apreciada, ya sea para el campo como para la equitación. Nunca ha estado en peligro real de extinción, ya que hace doscientos años que se utilizan en las fiestas de Sant Joan, mucho antes de que se dejaran de utilizar para los trabajos del campo. Fue reconocido como raza en 1988 por la Jefatura de Cría Caballar del Ministerio de Defensa. Actualmente, su Libro Genealógico y su Programa de Conservación y Mejora oficiales se encuentran gestionados por la Asociación de Criadores y Propietarios de Caballos de Raza Menorquina, existiendo contablizados más de 3000 ejemplares y la cifra va en aumento cada año, con una media de 250 nacimientos anuales.

Debido a la popularidad de las Fiestas patronales de Menorca, en las que los caballos son los grandes protagonistas, ha aumentado mucho su demanda externa y sus poseedores se dedican a la venta de potros, tanto a nivel insular como en el extranjero, siendo FranciaItalia y Holanda los principales núcleos externos. No obstante, dado el carácter insular de la raza y por tener un área de distribución en principio muy restringida, los criadores del caballo menorquín pretenden enfocar la producción de más caballos de esta raza con otros fines además de la exhibición en espectáculos y festejos populares, que además tienen una demanda limitada.

Por eso actualmente la raza se está enfocando a otros fines similares, destacando particularmente su participación en eventos deportivos de Doma clásica y Doma menorquina. Actualmente la raza está siendo seleccionada para obtener caballos siempre de capa negra, de mayor alzada a la original y unas cualidades de conformación y funcionalidad adecuadas para destacar en los eventos en los que participen.

Características

El caballo menorquín también tiene un cruce con el caballo de pura sangre británico, puesto que por esa razón el caballo puede adoptar esa pose galante.

Destaca por las siguientes características.

  • Carácter tranquilo y obediente.
  • Color negro de la capa.
  • Cola baja de pelo largo y fuerte.
  • Tronco alargado.
  • Orejas con orientación divergente y móviles, de tamaño medio.

La alzada a la cruz mínima en los machos es de 1,54 metros y 1,51 en las hembras.

Caracteres psico-constitucionales: 

La raza Menorquina agrupa caballos de sangre caliente, nobles, de buen carácter, comportamiento colaborador y fácil entrenamiento que aseguran excelentes binomios.

Aptitudes y prestaciones: 

Es un excelente caballo de silla que satisface a toda clase de jinetes. Con capacidad de adaptarse a distintas modalidades con resultados satisfactorios para la doma. Aptitudes para los aires de alta escuela. También muy útil para enganche ligero.